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Actualizada:

31/07/2012

 

Resolución:

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Materiales Expuestos

 

Características generales.

 

La Edad de la Piedra Lascada agrupa a las culturas más antiguas de la Humanidad, caracterizadas por hacer sus herramientas tallando y lascando distintas rocas. El Paleolítico (de "paleo" y "lithos": vieja piedra) se divide en tres etapas:

El Paleolítico inferior se inicia con la aparición de los primeros homínidos hace tres millones y medio de años en el Centro de África; tenían la habilidad de fabricar útiles de piedra, pero no sabían hablar ni cómo hacer fuego. Pasado un millón de años, una segunda generación de homínidos (Homo erectus y Homo heidelbergensis) fue poblando África, Asia y Europa; dominaba el fuego, vivía de la caza y recolección, y perfeccionó el instrumental en piedra confeccionando bifaces, hendedores y raederas.

El Paleolítico medio está relacionado con la aparición del Neanderthal, más próximo al hombre actual. Sus restos muestran el mayor grado de evolución conseguida: avances en la fabricación de las herramientas, mejoras en la adaptación a las difíciles condiciones a causa del frío de la época, y primeros enterramientos.

 

Escena cotiana.

El Paleolítico superior se inicia con el Hombre de Cromagnon, semejante al hombre moderno; la mayor parte de este período se desarrolla en un clima de frío muy intenso. Los animales cazados eran reno, mamut, bisonte, ciervo y bóvidos salvajes. En este período se datan las pinturas rupestres como las de la Cueva de Altamira.

En las etapas tardías del Paleolítico, junto con una mejora térmica surgen el Epipaleolítico y el Mesolítico que marcan la  transición a la economía de producción de alimentos.

 

Yacimiento de Louselas (Ribadeo).

Paleolítico inferior y medio.

El Paleolítico inferior es la etapa más antigua de la Prehistoria, comienza con la llegada del hombre a nuestra tierra y remata con el comienzo del Paleolítico medio. En Galicia la presencia de estos primeros hombres no está documentada hasta el Achelense (500.000 BP). El Achelense se caracteriza por la proliferación de bifaces, triedros, hendedores y raederas, utensilios generalmente pesados y manufacturados sobre nódulos o cantos. El hombre de este período, Homo heidelbergensis, ya sabía hacer fuego que usaba para calentarse y para cocinar, vivía en cuevas o en chozas al aire libre. Su aspecto era basto y robusto y seguramente tenía algún sistema de comunicación oral. Vivía de la caza y recolección, practicando también el carroñeo de grandes mamíferos como el elefante.

El Paleolítico medio tiene una cronología 100.000-40.000 BP. Lo caracteriza la aparición del Hombre de Neanderthal, homínido con grandes órbitas y protuberancias en el ceño, pero con el tamaño del cerebro semejante a nosotros. Desarrolla una cultura material en base a utensilios hechos en lascas como raederas, cuchillos de dorso y escotaduras, vive en cuevas y suele enterrar a sus muertos.

En nuestro país conocemos yacimientos encuadrados dentro del Achelense que se sitúan tanto a la orilla del mar como de los grandes ríos, dándose una gran concentración de yacimientos y hallazgos en el valle del Miño, cerca de Ourense y de Tui. Algunos de ellos se deben considerar como del Paleolítico medio.

 

Talla de nódulos.

Paleolítico superior.

El Paleolítico superior se inicia con la aparición del Homo sapiens sapiens hace 40.000 años. Este homínido también conocido como Hombre de Cromagnon es muy semejante al hombre actual, es cuando por primera vez los homínidos ocuparon toda la tierra, a excepción de algunos desiertos e islas alejadas de los continentes. Su primera fase que finaliza con el desarrollo del Solutrense (21.000-16.000 BP) se conoce como Complejo Auriñaco-perigordiense, que consiste en la convivencia en el mismo espacio geográfico y temporal de dos culturas materiales distintas. El Auriñaciense se caracteriza por la presencia de útiles sobre lasca y láminas espesas, modificadas por retoques anchos y escamosos, además de por azagayas de base hendida y losángica, y por puntas de flecha. El Perigordiense se identifica por la industria lítica realizada sobre láminas, cuchillos y puntas de dorso rebajado, y azagayas biapuntadas y biseladas.

El final del Paleolítico superior está representado en nuestro país con la Cultura magdaleniense (16.000-12.000 BP). El Magdaleniense se significa por la abundancia de laminitas de dorso, de pequeñas raspaderas cortas y de buriles. En los yacimientos aparecen por primera vez piezas geométricas labradas. La industria lítica se realiza sobre láminas o laminitas estandarizadas, de tamaños cada vez más pequeños, y la ósea se diversifica con la aparición de nuevos elementos.

El trabajo del hueso se hace más complejo y especializado, surgen nuevas piezas, como las agujas perforadas y los arpones.

El Arte Prehistórico alcanza en esta fase su cumbre. Aparecen pintadas las paredes y techos de las cuevas y abrigos junto con otras representaciones artísticas como colgantes, abalorios y esculturas de animales realizadas en arcilla o piedra.

 

Yacimiento de Pena Grande (Vilalba).

En Galicia conocemos cerca de media docena de yacimientos de este período, localizados en los concellos de Muras, Xermade, y Vilalba. Son abrigos, bajo aleros de cuarcita o piedra de grano, de medianas dimensiones. La abundante industria lítica del Magdaleniense de Galicia está realizada sobre pedernal y cristal de roca, de modo preferente, aunque también, y en menor medida, aparecen utensilios hechos en cuarzo, en cuarcita y en pórfido cuarcítico.

 

Talla de núcleos.

 

Epipaleolítico.

El Epipaleolítico (9.000-6.500 BP) se desarrolla en una etapa de profundos cambios ambientales que se producen al final del Pleistoceno y primeros tiempos del Holoceno. Suponen el final del glaciarismo, y la llegada de unas condiciones climáticas más suaves. Las especies vegetales desarrollan un avance extraordinario y la fauna de tipo frío o se extingue o migra hacia el norte del continente.

Culturalmente, el Epipaleolítico está definido por la continuidad de la Tradición Magdaleniense, la industria lítica presenta los mismos trazos, alcanzando su cumbre la técnica microlaminar y geométrica. No obstante, aparecen una serie de novedades que lo diferencian de la etapa anterior, dentro de las cuales cabe destacar el uso del arco, la domesticación del perro, para ayudar en la caza de especies que viven en los bosques, y un cambio en las representaciones artísticas, que ahora son de carácter esquemático e incorporan la figura humana.

En Galicia se conocen más de veinticinco yacimientos epipaleolíticos, la mayoría localizados en la Serra do Xistral, la mayoría de ellos son pequenos abrigos bajo roca situados a media ladera, los otros son al aire libre. Dentro de estos últimos es particularmente interesante O Paradoiro de Reiro que se encuentra a la orilla del mar y que proporcionó abundantes restos faunísticos, tanto de mamíferos como de peces.

El utillaje de estos yacimientos está realizado fundamentalmente en cuarzo y cristal de roca, empleando de forma casual el pedernal.

 

Punta de venablo con elementos microlíticos.

 

Mesolítico.

Si el Epipaleolítico es una etapa de continuación y evolución de la tradición cultural de los tiempos paleolíticos, en la que se alcanza la cumbre de sus manifestaciones técnicas, El Mesolítico corresponde a la etapa de la aparición de las tendencias de la explotación intensiva de los recursos naturales previa a la domesticación de las plantas y animales para uso alimenticio. Cronológicamente se sitúa entre el 8.000 BP y la aparición de la agricultura (5.500 BP).

Dentro de esta pauta de explotación del medio, los yacimientos de este período localizados en la Península Ibérica se especializaron en el aprovechamiento de recursos marinos: marisqueo y pesca. Para estas actividades empleaban ingeniosos sistemas como la fabricación de camboas, consistente en la construcción de un recinto a la orilla del mar que es anegado por las mareas, al bajar el nivel del mar quedan dentro de ella los peces y crustáceos.

En Galicia los yacimientos mesolíticos se encuentran en la costa sur de Pontevedra, desde Oia hasta el estuario del Miño. Aparecen en la costa grandes concentraciones de materiales labrados, la mayor parte corresponden a industria lítica pesada, relacionada con la construcción de esta especie de corrales de pesca, también llamados ataxadeiras o camboas.

Las especiales características de estos yacimientos y de su industria lítica favorecieron la creación de extravagantes hipótesis, como la mezcla de materiales de distintas épocas y la utilización de picos monofaciales para sacar lapas. Hoy el pico monofacial se relaciona con la función de cortar y perforar.

 

 

Materiales Expuestos.

 

Vitrina-02: Contiene restos del Paleolítico inferior, la mayor parte procedentes del yacimiento de Louselas (Ribadeo) que constituye el asentamiento humano más antiguo de Galicia.

Vitrina-03: Muestra materiales de sílex, cuarzo y cristal de roca del Paleolítico superior encontrados en numerosas escavaciones arqueológicas desarrolladas en Santaballa (Vilalba), Lousada (Xermade) y Muras: raspaderas, buriles, perforadores, laminitas de borde abatido y otros útiles se agrupan en este espacio.

Vitrina-04: Corresponde al Epipaleolítico, los materiales expuestos son los recuperados en escavaciones en la Serra do Xistral (Abadín) y otros yacimientos. Consta de varios útiles de pedernal y cuarzos, de una serie de puntas microlíticas, otros elementos microlíticos y vértebras de peces.

Vitrina-05: Guarda materiales del Mesolítico recogidos en el litoral sur de la provincia de Pontevedra; picos asturicenses, choppers, monofaces y otros útiles conforman este conjunto. Tenemos previsto complementar este bloque con una maqueta de un yacimiento en abrigo y un módulo en el que los visitantes puedan experimentar con la capacidad de corte de una lasca.

 

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Chopper apuntado

- Bloques Temáticos de la Exposición Permanente -

IntroduciónE. Piedra LascadaE. Piedra PulidaEdad del BronceEdad del HierroÉpoca Romana